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Conocimos historias, vidas, pasados y presentes, personas, animales,
dioses y diosas
Dormimos en 83 camas y 83 veces desarmamos nuestro equipaje

Conocimos caras, actitudes, atuendos, formas de pensar, de vivir y de sentir
Conocimos religiones, creencias, idiomas y dialectos
Recorrimos iglesias, templos, cuevas, cementerios y castillos.
Volamos por parques, avenidas, playas, campos, montañas y torres
Estuvimos donde nació Oscar Wilde y también donde murió
Miramos por la misma ventana en que miró Van Gogh
Sentimos a Edith Piaf en su pueblo natal y también en su lecho final
Estuvimos en la casa natal de Leonardo DaVinci custodiada por impecables olivares
Anduvimos por las primeras civilizaciones
Comprendimos los orígenes de nuestra simbología
Llegamos a la tumba del pequeño Tutankamón en el Valle de los Reyes
Respiramos en la misma casita en la que respiró sus últimos años la Virgen María y vimos de cerca la Santa Sangre de Jesús
Escuchamos cientos de cuentos y leyendas y decidimos creerlas
Caminamos por los mismos caminos que Mahatma Ghandi
Caminamos por la infinitamente gris Muralla China
Tocamos los muros donde se crió Cristóbal Colón
Temblamos en Hiroshima y su triste historia, también temblamos en Vietnam y su injusta guerra
Sentimos la desesperación de las personas, por vivir y por sobrevivir
Sentimos el calor, el frío, la niebla, la lluvia, los pies mojados y la ropa recién lavada
Vimos arcoiris, rayos, nubes, cientos de soles y cientos de lunas
Olimos perfumes, rosas, lavandas y tierra mojada. Olimos hogares, comidas, personas y calles.
Viajamos por trenes, aviones, autos, taxis, buses, tranvías, botes, barcos, globos, motos, bicis, tuc tucs, carros de caballos, de bueyes y elefantes; cuatriciclos y motorhomes.
Nos saludaron infinitos árboles, nuestros guardianes verticales

 
...Esbozamos muchas sonrisas y recibimos muchas más
Desafiamos puentes, curvas y miedos
Confiamos y desconfiamos infinidad de veces
Nos reconocimos y desconocimos otras tantas
Vimos pobreza en el 'tercer mundo' y también en el primero.
Comprendimos que la pobreza del alma es propia del ser humano y no de un gobierno. Así también su riqueza.
Aprendimos que el mundo, el mundo físico con sus fronteras, no es nuestro. Las playas, los parques y los campos alambrados ya tienen dueño.
Aprendimos que nadie manipula nuestro tiempo, sólo si lo permitimos
Supimos lo que se siente vivir sin saber el día de la semana o el mes. Solo pensando en lo que íbamos a comer, en el próximo lugar a visitar o en cómo llegar.
Fuimos cómplices de muchos artistas callejeros y su amor por llegarle a su público
Escuchamos sinfonías en la casa de Mozart y también en la de Beethoven
Nos encerramos entre las paredes del consultorio de Freud
Nos perdimos entre las callecitas antiguas de mis ancestros
Con sorpresa, encontramos refugio en cálidas catedrales e iglesias
Escuchamos nuestra respiración y vimos nuestras sombras en el refugio de Ana Frank
Fuimos testigos del hostigamiento que han sufrido muchos pueblos, con las dos guerras mundiales y luego con los regímenes totalitarios 
Palpamos el muro de Berlín y nos dejamos impregnar por sus historias
Lloramos por lo que vimos y sentimos
Y probamos que la magia sucede cuando uno menos la espera :)
Gracias totales!!! A todos los que nos ayudaron con este viaje, a las hermosas personas que conocimos durante y a los que nos dieron una mano en los lugares más recónditos sin siquiera conocernos
 
 

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